Visita Ixtapan de la Sal

La fiesta mas esperada

Empezando el 15 de Septiembre

Todos los ixtapenses nos sentimos con la alegría, felicidad, satisfacción y demás emociones al saber que ya se acercan las fiestas patrias, no importa la edad, sexo, nivel social u otra distinción, si eres ixtapense sabemos de tu empatía.

Generalmente son días lluviosos los de septiembre, pero a pesar de la intensidad de la lluvia no impide la celebración que inicia a las 6 de la tarde cuando las autoridades municipales inician con honores a la bandera para después encabezar un pequeño desfile por las calles Francisco Javier Mina, Ignacio Allende y 16 de septiembre.

Y es en esta calle(16 de septiembre) donde la espera culmina, después de una misa en la iglesia de la Asunción de María donde las autoridades locales escuchan misa y entre cientos de personas (con disfraces alusivos a la fecha) se abren paso hacia la calle, el momento más emocionante está por iniciar, después de un año de no escuchar el son de los "apaches", finalmente llegó la hora, todos aguardan ansiosamente el primer tamborazo de la música tradicional y con ello descargar toda su energía y alegría.

Hidalgo, Allende, Morelos, Galeana, Leona Vicario, Josefa Ortiz de Domínguez, vuelven a existir en las personificaciones, con ropa y maquillaje que con mucho esfuerzo caracterizan los pobladores.

Y el momento a llegado se escucha por fin la primera nota de la música tradicional de los apaches y una explosión de alegría se vuelca al compartir la empatía por la música.

Son decenas de bandas musicales y miles de personas que se unen en un mismo baile atreves de las calles principales del pueblo, sin importar el cansancio este desfile se repite y se repite varias veces hasta altas horas de la noche. La verbena popular está en su máximo punto, música y comida por todo el jardín central, hasta el momento de anunciar la coronación de la señorita fiestas patrias del año en curso y culminar la participación de las autoridades locales con el clásico grito de dolores lanzado desde el balcón central del palacio municipal, para dar paso a los integrantes del cuerpo de líderes insurgentes que hacen lo propio, el espíritu de Hidalgo se siente al grito de ¡!muera el mal gobierno!!

16 de Septiembre

Son las 10:00 de la mañana del 16 de septiembre cuando el ambiente de fiesta se recarga y el jardín central de Ixtapan, se aglomera de jóvenes ataviados con sus uniformes escolares dispuestos a marchar al toque del tambor sin importar el sopor de septiembre, son cientos de ellos, pertenecientes a todas las escuelas del municipio y con cada paso muestran al público su disciplina al marchar.

Cerca de cuatro horas transcurren hasta que el último elemento del desfile vuelve al punto de partida, me atrevo a decir que es en este momento es cuando los asistentes se cuentan por miles de personas principalmente jóvenes que se vuelcan a las calles y se mezclan entre el desfile formal para culminarlo.

Con las mejores intenciones de festejar la fecha, salen a relucir los mejores trajes de adelitas, costeños, apaches y tamaleros que conforman el bando de “Los insurgentes” y en contraparte se agrupan los lugareños en representaciones de soldados españoles, la intención; recrear la escena de la toma de la Alhóndiga de Granaditas ubicada en Guanajuato, donde en 1810 un grupo pobremente armado de insurgentes descargaron su deseo de un cambio social sobre el yugo español, donde el resultado fue favorable para los insurgentes.

La Alhóndiga de Granaditas llega a Ixtapan y se transforma en una cimbra que días antes se erigió en la intersección de las calles 16 de septiembre y Benito Juárez, tiene la forma de una casa de tres pisos y pertrechada por tablas de tejamanil. Este será el lugar del encuentro entre españoles e insurgentes.

Para estos momentos la adrenalina esta al máximo te encuentras entre cientos de insurgentes y estas en espera del mosquetazo que dará la señal de inicio del simulacro, tus armas son cebollas, jitomates, aguacates y demás proyectiles que tus brazos proyectaran hacia la Alhóndiga. Son cientos de proyectiles que se observan volando sobre las cabezas del público, que observa temerosamente como la tierra retiembla desde su centro. Al sonoro rugir del mosquete, los enfrentamientos ocurren por alrededor de tres horas en por lo menos 5 calles aledañas a la Alhóndiga, la música de banda toca el son tradicional de los apaches, hasta que la representación del pipila hace su histórica labor y finalmente la fortaleza cae en manos de los insurgentes.

La guerra de independencia de lo que actualmente es México ocurrió por 11 sangrientos años donde la balanza se inclinaba casi siempre en favor del bando español. Los líderes insurgentes poco tiempo después de haber iniciado su movimiento fueron capturados, enjuiciados, excomulgados y finalmente fusilados (en el simulacro que ocurre año con año en Ixtapan este hecho también es representado, los líderes insurgentes son simbólicamente capturados y fusilados). Durante guerra de independencia de México solo existía el poder de la venganza o castigo por parte del bando español, este hecho también es representado cuando los españoles aprenden a uno de los apaches y simbólicamente lo ahorcan en la Alhóndiga de Granaditas.

Sin importar el cansancio, hasta altas horas de la noche del 16 de septiembre los desfiles siguen llenos de energía colectiva.

En 1810, las carencias de los insurgentes eran notables, muchos armados con lo que pudieron encontrar, palos, piedras, machetes, azadones, picos; las mismas herramientas que usaban para su cotidiana labor y sin ningún tipo de instrucción militar, pero con el alma llena de valentía con cada paso descalzo que daban, una época de mucho sufrimiento para la población de la Nueva España en general.

Es así como nos sentimos identificados con todos esos héroes que nunca sabremos sus nombres, que vivieron estos acontecimientos, recordándolos, a pesar de todas las adversidades, con mucha constancia finalmente forjaron nuestro presente, razón por la cual se realiza este simulacro.

Así es esta tarde de últimos días de verano, esta es la fiesta más esperada en el pueblo, la fiesta de todos, año con año, el pueblo de Ixtapan de la Sal conecta el pasado con el presente a través de la energía de su juventud, el orgullo de haber nacido en tierra mexicana y sobre todo en sentirse ixtapense.